La Federación Rural confía en la resolución de Defensa de la Competencia sobre la compra de Minerva a Marfrig para evitar la posible concentración de mercado de faena.

La tendencia monopólica de las empresas es un fenómeno que sucede a nivel mundial y el Uruguay no es la excepción; a la espera de la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia (Coprodec) por la compra de Minerva a Marfrig que desde la patronal acusan por una concentración de la faena, la Federación Rural (FR) remarca el papel de la organización a la hora de mantener una equidad en mercado tanto cárnico, como todo el agro.
A un mes de que se venza el plazo para que la Coprodec se posicione sobre la operación Minerva-Marfrig y a tan solo una semana para que caduque el de la Operación Uruguay, la FR vuelve a insistir en los peligros que significa esta adquisición para el sector.
“Desde el principio nos pronunciamos en contra de la concentración de la industria frigorífica que significa la compra de Minerva a Marfrig”, remarcó a Ámbito el presidente de la FR, Rafael Normey, y recordó que desde el primer planteo de las patronales rurales que esa ha sido su postura, a pesar de los recientes cambios en las estructuras de la operación.
El presidente de la FR insistió en que las intenciones de Minerva no corresponden a aumentar la capacidad de faena, para la cual ya tiene una estructura más que suficiente, sino que la concentración y el manejo de los valores dentro del mercado son el objetivo. “Buscan manejar los precios de la materia prima y tener una rentabilidad favorable para ellos. Con esto no se valorizaría la carne que se vende en el mercado, como argumentan desde la empresa”, explicó Normey.
El agro demanda una Coprodec fuerte que resista los fenómenos de concentración
La historia de la compra de Minerva a Marfrig tiene varios capítulos de insistencia y rechazo por parte de la Coprodec, siempre haciendo hincapié la intenciones de evitar caer en una monopolización del mercado frigorífico, teniendo en cuenta que, en caso de concretarse, la firma de Brasil se quedaría con el 43%.
En octubre del año pasado, la comisión confirmó el rechazo de la compra luego de que la empresa apelara la decisión anterior. Sin embargo, y a partir de los argumentos expuesto en la Coprodec, Minerva presentó una nueva estrategia de compra, que consiste en la venta de la planta de Colonia a la multinacional india Allana Group, como así también la de San José dentro de un plazo de 24 meses, en caso de que se cierre la operación.

Así, el representante del sector agropecuario remarcó la importancia del papel de la Coprodec, en medio de una clara tendencia mundial a la concentración de capitales. “El intento de Minerva está en juego. Hay que ver si la Coprodec, en un trabajo técnico, independiente y serio, logra determinar si la hipótesis de la empresa brasileña de que no hay riesgo en el mercado es cierta o si le da la derecha a los productores”, comentó Normey.
Al igual que en el sector frigorífico, el lechero también afronta una dicotomía en su situación. Por un lado, la clara mejora económica que se espera hace una década y, por el otro, el cierre de pequeñas y medianas plantas que generan una inevitable reacción sindical. Es en este contexto que la Coprodec juega un rol clave.
El rol del MEF ante una tendencia global
“A nivel mundial hay una tendencia de la concentración porque las empresas se adquieren unas a otras y Uruguay no es ajeno a eso”, explicó Normey y planteó: “La Coprodec tiene que trabajar sin presión, de forma independiente, la vamos a respetar porque es una institución muy importante y sobre todo en el futuro porque el riesgo del sector industrial de concentración va a seguir latente”.
Bajo el pedido de una comisión de competencia más fuerte, desde la FR confían en la dependencia del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para cuidar el mercado interno de las monopolizaciones cada vez más comunes en la economía, sin perder el atractivo para las inversiones extranjeras.




