Con más de cinco décadas de trayectoria, Gibert Car se consolidó como uno de los fabricantes de motorhomes y campers más importantes de América Latina

La historia de Gibert Car comenzó en 1975 como un taller familiar dedicado a la construcción de casas rodantes y campers, un segmento que por entonces recién comenzaba a desarrollarse en el país. Con el tiempo, la marca cordobesa creció, profesionalizó procesos y se transformó en una fábrica con escala regional que hoy abastece no solo al mercado argentino, sino también a países limítrofes como Uruguay, Brasil y Chile.
Gibert Car, calidad, durabilidad y personalización
Su especialidad son los motorhomes, campers y carrozados especiales, productos que combinan ingeniería, diseño y mano de obra calificada. La empresa logró posicionarse por la calidad de sus estructuras, la durabilidad de sus materiales y la posibilidad de personalizar cada unidad según el perfil del usuario, un diferencial muy valorado tanto por viajeros como por productores, contratistas y técnicos del agro.
Si bien el uso recreativo sigue siendo el principal impulsor de este tipo de vehículos, en los últimos años Gibert Car detectó un crecimiento sostenido de la demanda proveniente del sector agropecuario. Esto se debe a que muchos asesores, ingenieros y contratistas necesitan trasladarse largas distancias y permanecer varios días en zonas rurales sin infraestructura de descanso.
Los motorhomes permiten contar con un espacio propio para trabajar, descansar y viajar con autonomía, una ventaja clave en campañas de cosecha, siembra o recorridas técnicas.

Las unidades ofrecen diferentes configuraciones, desde campers livianos para montar sobre pickups —un formato muy elegido por quienes recorren campos o establecimientos ganaderos— hasta motorhomes compactos u opciones de mayor porte, ideales para grupos de trabajo o familias.
Todas las líneas están construidas con materiales livianos y aislaciones que mejoran la eficiencia energética, un punto clave para quienes viajan en zonas de temperaturas extremas.
Uno de los pilares de la empresa es su foco en la autonomía. La mayoría de los modelos puede equiparse con paneles solares, baterías de ciclo profundo, inversores y sistemas eléctricos redundantes, pensados para sostener jornadas completas sin depender de conexiones externas. También incorporan calefacción, aire acondicionado, tanques de agua y sistemas de seguridad certificados, elementos esenciales para quienes deben permanecer en zonas rurales durante varios días consecutivos.

En paralelo al turismo y al agro, Gibert Car también avanza con proyectos de carrozados especiales. La fábrica produce oficinas móviles, unidades sanitarias, trailers de trabajo y vehículos adaptados para municipios, campañas de salud, tareas veterinarias y servicios técnicos. Este segmento ganó protagonismo en la última década, impulsado por la necesidad de desplazamiento rápido, atención descentralizada y soluciones móviles para distintos tipos de organizaciones.
La planta de producción, ubicada en Córdoba, combina trabajo artesanal con procesos industriales. La estructura metálica, el panelado termoaislante y la carpintería de aluminio y madera son elaborados por equipos especializados que cumplen estándares de seguridad eléctrica, gas y hermeticidad. Cada unidad atraviesa un proceso de verificación completo antes de salir al mercado.
El auge del turismo itinerante también generó un contexto favorable. Cada vez más familias, parejas y viajeros buscan rutas alternativas y experiencias con mayor independencia. Y en el agro, la necesidad de movilidad se volvió parte del día a día. En ese cruce entre estilo de vida y necesidad laboral, los motorhomes ganaron un nuevo rol: ya no se usan solo para vacaciones, sino como una herramienta eficaz para optimizar tiempos y trasladarse con comodidad.

Gibert Car encontró en esa tendencia una oportunidad para seguir creciendo. La empresa apunta a fortalecer su presencia en el interior del país, ampliar su capacidad productiva y continuar desarrollando soluciones adaptadas a distintos usos. El objetivo es consolidarse como un referente regional, impulsando una industria argentina con alto valor agregado y aportando innovación a un mercado en plena expansión.
Con más de 50 años de historia, la marca cordobesa demuestra que la movilidad inteligente —ya sea para recorrer rutas, visitar campos o viajar por la región— puede tener sello nacional y estándares que compiten con los principales fabricantes internacionales.




