Girasol: buenos rindes en Córdoba, en una campaña con contrastes

Mientras avanza la cosecha, la red del cultivo en el sur de la provincia, a cargo del Inta Marcos Juárez, refleja rendimientos destacados.

Girasol: buenos rindes en Córdoba, en una campaña con contrastesGANA TERRENO. En la mayor parte de Córdoba, se sembró un 20% más de superficie que en el ciclo pasado.

Ante el crecimiento del cultivo de girasol en la provincia de Córdoba y la falta de información local, las agencias de extensión del Inta Marcos Juárez desarrollaron en las últimas dos campañas una red de ensayos donde se evalúa el rendimiento, la calidad y la sanidad de 13 híbridos comerciales en 11 ambientes.

Mientras avanza la cosecha, con buenos rendimientos, publicaron una web donde se pueden visualizar los avances de los trabajos.

“La red comenzó como una prueba piloto en la campaña pasada, con ocho sitios de evaluación, desde Noetinger hasta Wenceslao Escalante, hacia el sur de Córdoba y, como obtuvimos muy buenos resultados, este año incorporamos tres nuevos sitios, donde evaluamos 13 híbridos de siete empresas”, explicó Sebastián Chiacchiera, jefe de la agencia de Inta Noetinger y coordinador de extensión de la experimental del Inta Marcos Juárez.

“Los ensayos se realizan en campos de productores, con tecnología de productor. La idea es que la red vaya creciendo e incorporar más materiales en evaluación. Este es un ejemplo de cómo funcionan las cosas cuando se juntan lo público y lo privado para generar datos locales con técnicos y productores”, dijo Federico Bolatti, jefe del Inta Arias, quien conduce los ensayos de la red de girasol junto con Analía Salafia, del Inta Laboulaye.

La iniciativa responde al crecimiento de la superficie sembrada con girasol en la provincia de Córdoba y a la falta de datos locales sobre la adaptación de los híbridos disponibles en el mercado. Según Salafia, “en nuestra zona, como en la mayor parte de Córdoba, se sembró un 20% más de superficie que en el ciclo pasado”.

“Si bien el cultivo ya se venía haciendo en una determinada superficie, se expandió masivamente en las últimas campañas, en las cuales tuvimos restricciones hídricas. Como es un cultivo que se adapta a la sequía, fue entrando en planteos donde maíz y soja podían verse más afectados por la falta de agua”, apuntó Chiacchiera.

“En la zona de Noetinger, en las últimas cinco campañas —cuatro de ellas Niña— la superficie implantada creció entre tres y cuatro veces. La precipitación media es de 800 a 900 milímetros, aunque en los últimos años llovieron entre 500 y 700, un déficit que afecta a cultivos más demandantes de agua como maíz o soja. En cambio, el girasol se adapta mejor a la sequía y también a suelos con limitaciones, lo que favoreció su expansión en la zona”, dijo.

Buenos rendimientos

Según Chiacchiera, a diferencia del ciclo anterior, cuando hubo una fuerte restricción hídrica durante la implantación y, en muchos casos, la siembra se retrasó hasta octubre, este año gran parte de la zona de influencia de Marcos Juárez se sembró en tiempo y forma, más hacia septiembre.

“Algunos ensayos ya se cosecharon, sobre todo en las zonas más al norte, como Bell Ville y Noetinger. Desde el punto de vista de los rendimientos hay de todo. Tuvimos una restricción hídrica grande entre fines de diciembre y enero, que provocó pérdidas en algunos lotes, y que hoy tienen rendimientos de entre 1.000 y 1.500 kilos por hectárea. Pero hay otras zonas que pueden llegar a tener muy buenos resultados, de entre 3.000 y 3.500 kilos. La variabilidad es muy grande, según lo que ocurrió en cada lugar con esa restricción”, indicó.

Salafia agregó que en algunas zonas del sur provincial la cosecha avanza con demoras. “Este año, en la región de Laboulaye, los girasoles presentan muy buen estado y muchas hectáreas ya están listas para ser cosechadas. Sin embargo, las lluvias están dificultando el ingreso de las máquinas a los lotes, por lo que seguimos esperando las condiciones ambientales necesarias para poder entrar”.

Bolatti aportó: “En nuestra zona, Arias, aproximadamente la mitad de los ensayos de la red se fueron cosechando. El resto está un poco atrasado porque en la última semana tuvimos varios días con precipitaciones”. Respecto de los rendimientos, los resultados son variables: “El girasol normalmente se siembra en ambientes más restrictivos, y en esos casos cualquier limitante se siente más en el rendimiento”.

“Este año los lotes se implantaron con buena reserva de humedad y, en general, tuvieron muy buenos resultados, salvo en lugares puntuales donde hubo anegamientos durante la emergencia. En la zona que va desde Alejo Ledesma hasta Cruz Alta también tuvimos un evento de granizo y vientos de más de 100 kilómetros por hora, que provocaron daños en algunos lotes. Pero, en general, aunque los datos todavía son preliminares, hubo ensayos por encima de los 25 quintales y otros algo por debajo”.

Mientras avanza la trilla, ya se comenzaron a enviar muestras al laboratorio para analizar los parámetros de calidad junto con Nicolás Heinz, de Inta Manfredi. “Todavía no tenemos esos datos, pero los primeros resultados indican que la calidad también sería buena”, adelantó.

Chiacchiera destacó que la red permite evaluar materiales en distintos ambientes.

“El Inta Marcos Juárez tiene un área de influencia de seis millones de hectáreas, con realidades muy diferentes: zonas agrícolas, ganaderas y mixtas. Esta heterogeneidad de suelos y climas es interesante porque buscamos que los híbridos que probamos en la red expresen tanto las restricciones como la abundancia de recursos en los 11 sitios de evaluación, que están ubicados a casi 500 kilómetros de distancia”, indicó.

Hasta la semana pasada, y según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha nacional de girasol mostraba a nivel país un progreso entresemana de 3,4 puntos porcentuales. Cubriendo a la fecha el 37,2 % del área apta.

La recolección en las zonas del sur seguía siendo incipiente debido a las demoras de los lotes en alcanzar la madurez de cosecha, con rendimientos de amplio rango, pero promediando los 22 a 24 quintales por hectáreas, salvo el norte de La Pampa y oeste de Buenos Aires, donde se continúa superando los 28 quintales por hectárea, acercándose al máximo histórico.

“A las zonas que finalizaron la recolección se suman el centro y norte de Santa Fe y el núcleo norte, con rendimientos de 21,9 y 25,6 quintales por hectárea, que superan el promedio de las últimas 10 campañas en 6,1 % y 11,2 % respectivamente”, precisa el informe. Frente a este escenario, la proyección nacional de la bolsa porteña se sostiene en 6,2 millones de toneladas.

En Córdoba, la actual campaña de girasol se perfila como la más importante de su historia. La superficie implantada alcanzó casi 240 mil hectáreas y la producción proyectada asciende a 584 mil toneladas, cifras que triplican el promedio histórico provincial y consolidan un cambio estructural en el mapa agrícola, según la Bolsa de Cereales de Córdoba.