Trabaja para aplicar procesos, tecnología y planificación a la producción pecuaria; en una charla con Agrofy News, repasó la evolución del sector, la apuesta por la genética, entre otros temasCarlos Misuraca
En un contexto desafiante para el campo, con ciclos climáticos extremos, presión impositiva y vaivenes de mercado, hay quienes eligen redoblar la apuesta. Guillermo Gorziglia es uno de ellos. Productor agropecuario de raíz y asesor técnico con foco en ganadería, desde 2017 encabeza una consultora que busca profesionalizar el manejo ganadero con una mirada integral, basada en datos, objetivos y mucha estrategia.
Con una experiencia que mezcla campo propio, conocimiento técnico y cercanía con el productor, Gorziglia defiende una idea clara: la ganadería debe seguir el camino que ya recorrió la agricultura, incorporando procesos, tecnología y una lógica de negocio. “Hay que agriculturizar la ganadería”, repite como mantra.
En una entrevista con Agrofy News, habló de la evolución del productor, los desafíos pendientes, la importancia de pensar cada campo como un “traje a medida” y cómo la genética, el manejo y el asesoramiento pueden marcar la diferencia.
¿Qué cosas cambiaron desde tu arranque?
Arrancamos con nuestra consultora en 2017. Allá por esa época, la agricultura estaba muy en auge, con muchísimo desarrollo. El productor ganadero, en algunos casos productor mixto, venía con tradiciones muy marcadas de sus padres, de sus abuelos, con todo el tema de manejo, nutricional. Y especialmente en la parte de reproducción, que es uno de los fuertes nuestros de la consultora. Bueno, eso nosotros, como empresa de servicios, lo hemos ido trabajando mucho.
Mostrando un poco cuáles son los cambios y haciendo muchísimo hincapié que había que agriculturizar la ganadería. Había mucho retraso, no solamente en resultados, sino en procesos. En tecnología de aplicación, en insumos.
Fundamentalmente procesos, tecnología de insumos y objetivos mucho más claros con la ganadería. Obviamente, eso se puede dar en un contexto favorable, en donde el productor se anime, como se animó en la agricultura, a ir en ese paso. Dar el salto de calidad. También notamos ese cambio importante. Más tranquilo quizás que la agricultura, porque los resultados, vos sabés muy bien, que se ven a largo plazo.
¿Cuándo te empezás a relacionar y emparentar con el trabajo en ganadería?
Nosotros venimos de la empresa, yo soy productor agropecuario. Venimos de una empresa que fue ganadera en su momento. Y por las vicisitudes propias del país tuvimos que discontinuarlo.
Pero venimos ya relacionados desde muchísimos años atrás. Y yo no me olvido, no me olvido nunca, que, en un momento, quien fuera mi suegro, que estaba liderando el negocio en ese momento, me decía, me sale más barato llevar a comer a la vaca Rosario a un buen restaurante, que darle a comer en el campo. Y ahí fue donde se desarmó el negocio y tuvo un periodo de barbecho, en donde no se hizo nada.
Y lamentablemente se tuvo que discontinuar. Y después, cuando empezamos a ver que la ganadería en un campo en la región pampeana podía empezar a funcionar de nuevo y había algunos síntomas, ahí es donde nos empezamos a meter de lleno. Y después justo vino nuestra formación de la consultora y ahí empezamos a trabajar mucho más fuerte. Está claro que en ese momento la agricultura se llevaba por delante a los animales. Llevaba por delante a la vaca. La soja era más fuerte, rendía a muchos. Pero si tengo que irme 60 años atrás, no hay nada mejor que una chacra mixta.
¿Creés que en este contexto de un productor que sea mucho más eficiente, tranquilo, adentro en la ganadería, deberíamos tener muchas más chacras mixtas?
Estoy convencido, o estamos convencidos con la consultora. Se diría que hace un sesgo más es el productor que todavía mantiene su campo propio, que lo produce, su campo propio, entonces puede armar una estructura vinculada con un campo mixto. Ahora el productor, quizás en zonas de muy alta productividad de la agricultura, que alquila el campo a un propietario, le cuesta más.
¿Por qué le cuesta más a quien alquila?
Porque en realidad la ganadería también tiene una realidad, es los 365 días del año, las 24 horas. Ahí lo vemos más difícil, pero en campos propios, de distintas extensiones, donde el productor empieza ya a ver un poco mejores números, mejor equilibrio, un ambiente más recuperado, la vaca en el campo, ya empieza a cambiar la cosa y creo que vamos hacia ese modelo. De forma obviamente más paulatina, pero vamos.
Para los animales, sobre todo para la vaca, cuando hablamos de la vaca hablamos de los vacunos, han sido años complejos, con cierre de exportación, aftosa, mesa de los argentinos, la carne de los argentinos, entre otros. Estos puntos fueron complicando el negocio. En aquel cierre de exportaciones perdimos 10 o 11 millones de cabezas, que es prácticamente el stock de Uruguay.
Pero en ese contexto y más allá de eso, yo lo que noto es que el productor se dio cuenta de que tiene que apostar a la genética, que es una inversión, porque tiene luego mejores resultados.
¿Vos notás lo mismo en genética?
El cliente hace mucho hincapié en contarme qué toros nuevos salieron, cómo mejoró la inseminación, o qué tipo de tecnología nueva de reproducción tengo, entre otros. En la genética, en las características de los toros, y las recomendaciones que vienen de las empresas que hacen congelamiento de semen. Fijate en los remates de la cabaña, en donde los niveles de precios subieron porque el productor necesita, para su repaso, para su estacionalidad, animales de buen pedigree.
Hay inversión, porque después se ve en el resultado final. Las cabañas, los remates de cabañas, en los últimos 10 años han crecido considerablemente. El toro o vaquillona que veías hace diez años, no la ves hoy. Hoy las razas mejoraron y todavía no hay un techo.
¿Vos creés que en los próximos años se puede acelerar, que vamos a conocer cosas nuevas, que vamos a seguir achicando margen de error?
Sí, estoy convencido. Aparte es necesario hacerlo. Por eso lo importante es que el productor tenga rentabilidad, ya que la rentabilidad acompaña la toma de decisión en inversión. Falta inversión en tecnología.
El tema de la caravana es un desafío. Se frenó y no salió. Para mí es increíble. Indiscutible. Vos necesitás hacer un seguimiento de tu lote. Tenés un rodeo de madres y querés ver a lo largo de los años cómo se comportó cada madre. Es muy difícil llevarlo en un Excel o en un cuaderno Rivadavia anotando, es decir, lo importante es ver ese tráctil.
El país de la región que lo profundice va a sacar una ventaja importante. Porque hay un montón todavía por hacer. Cuando uno va al ganadero profundo hay un retraso, como yo te dije, hablábamos al principio de la nota, de años. Pero a medida que hay rentabilidad, mejoras en los precios, se dan los resultados.
¿Qué aconsejas a alguien que va a la consultora para realizar la compra de animales?
Lo primero que haría es preguntar lo que quiero. Es decir, qué objetivo tengo y hacer número de lo que voy a hacer. Eso es fundamental. No largarme por largar. Porque si veo, escuché en la radio que anda bien la ganadería y hago ganadería. Es como decir, me parece que hoy está bien alquilar campos. Los números son los números.




