Durante Connectagro, Jornada organizada por Bayer, se planteó la necesidad de «salir de la parroquia», generar confianza y comunicar ¡a todos!

El futuro del sector agroindustrial argentino depende de un cambio de mentalidad enfocado en la colaboración, la inclusión generacional y una comunicación simple y efectiva hacia toda la sociedad. Así lo sostuvo Juan Farinati, Presidente y CEO de Bayer, durante el encuentro Connectagro, organizado por la firma y realizado en Buenos Aires.
Al ser consultado sobre el desafío que planteó Juan Farinati acerca de si el sector está preparado para lo que viene, el especialista coincidió plenamente con la visión de los jóvenes: «Creo que las nuevas generaciones vienen con una iniciativa y una impronta que puede aportar muchísimo al sector, y claramente la están instalando cada vez más». También afirmó que la gente con experiencia tiene una deuda con quienes se incorporan. «Es nuestra responsabilidad trabajar junto con ellos en ese sentido», subrayó, destacando la importancia de la inclusión.
El referente hizo hincapié en transformar la manera en que el agro se presenta ante la opinión pública. «A la hora de comunicar mejor como sector agroindustrial, tenemos la necesidad de tener un mensaje más limpio y más simple, y un mensaje común», sentenció.
Al respecto, realizo una autocrítica al sector por hablar generalmente sólo para sí mismo. Y explicó que el problema no es de la sociedad, sino de quienes forman parte de la actividad: «Tenemos que salir a comunicar a la sociedad todo el valor que puede generar nuestro sector, pero hacerlo ante actores que tal vez no nos conocen tanto. El que no nos conozcan no es culpa de ellos, sino es culpa de nosotros que no podemos o no hemos sido tal vez del todo efectivos en transmitir un mensaje común».
Respecto a cómo congeniar las diferentes ideas en un sector tan diverso, el CEO instó a dejar de lado las problemáticas individuales: «Ir por el camino de cada uno con su problemática es mucho más complicado que al menos definir cuáles son las cinco o diez problemáticas comunes que tenemos». A su entender, hay que «ceder ante la problemática propia» para identificar aquellos temas transversales que impactan en todas las cadenas, como la logística o la cuestión impositiva.
Finalmente, reveló que, antes de establecer una mesa formal de discusión, el paso previo es la construcción de puentes: «Estamos empezando a construirlos. Parte del trabajo que tenemos que hacer, antes de tener una mesa de discusión, tenemos que generar confianza entre los actores».




