Los argentinos que conquistaron a Bill Gates con una solución para el agro

Franco Martínez Levis, CEO y cofundador de Puna Bio, habló sobre cómo microorganismos descubiertos en la Puna se transforman en biofertilizantes capaces de mejorar el rendimiento y la resiliencia de los cultivosLos argentinos que conquistaron a Bill Gates con una solución para el agro

Puna Bio nació hace apenas cinco años, pero ya logró captar la atención global. Su propuesta es simple y a la vez innovadora: utilizar microorganismos milenarios, encontrados en uno de los desiertos más extremos del planeta, para desarrollar biofertilizantes y bioestimulantes que ayuden a los cultivos a crecer en condiciones adversas.

“La Fundación Gates vio en nuestra tecnología el potencial de ofrecer soluciones concretas a pequeños productores africanos, que enfrentan climas cada vez más duros y carecen de acceso a fertilizantes”, explicó Franco Martínez Levis, cofundador y CEO de la compañía, durante su visita a 

La empresa, que cuenta con un equipo de más de 40 personas en Argentina y un laboratorio en Tucumán, ya tiene en el mercado productos como Kunza, utilizado en soja, poroto y algodón. Según Martínez Levis, las pruebas muestran un incremento promedio de 10,5% en el rendimiento cuando se combina con inoculantes tradicionales, además de una mayor consistencia en los resultados.

Puna Bio: La startup argentina que está revolucionando la agricultura  sustentable | Agroempresario.com

El camino de Puna Bio incluyó programas de aceleración en Estados Unidos, rondas de inversión y alianzas estratégicas, como la que cerraron con Corteva, gigante del sector agrícola. Hoy la startup está presente en más de 400.000 hectáreas en Argentina y avanza con registros regulatorios en Brasil, Paraguay, Estados Unidos y África.

Martínez Levis destacó que la innovación no apunta solo a mejorar los números de los productores, sino también a enfrentar un escenario de cambio climático y estrés hídrico cada vez más marcado. “Nuestros productos no hacen magia, pero pueden darle al cultivo 10 o 15 días extra de tolerancia a la sequía. Y en un contexto de climas extremos, esa semana y media puede ser decisiva”, señaló.

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El CEO también remarcó que la  adopción de biológicos en el agro argentino está en pleno crecimiento, aunque todavía requiere de confianza y pruebas a campo por parte de los productores. “Hoy más del 90% usa inoculantes tradicionales, pero todavía estamos en las primeras campañas con nuestras tecnologías. En dos años crecimos ocho veces, pero el camino recién empieza”, afirmó.

Con el respaldo internacional y el interés creciente de los productores locales, Puna Bio se posiciona como un actor clave en la transición hacia una agricultura más sustentable y eficiente. La apuesta de la Fundación Gates y de Corteva refuerza esa visión y abre la puerta a un futuro donde los microorganismos de la Puna podrían convertirse en aliados estratégicos para enfrentar los desafíos globales de la producción de alimentos.

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