La mesa redonda agro realizada en la Fiesta Provincial del Trigo analizó la campaña récord del sector y los desafíos tecnológicos para el futuro productivo.
La mesa redonda agropecuaria realizada en el marco de la Fiesta Provincial del Trigo reunió a referentes del sector productivo para analizar el presente y los desafíos del cultivo en la provincia de Buenos Aires. El encuentro fue encabezado por el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, junto al intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate, y contó con la participación de productores, técnicos y representantes de la cadena agroindustrial.
Durante su exposición, Rodríguez destacó que la campaña triguera 2025/26 alcanzó niveles récord de producción, un dato que refleja el fuerte desempeño del sector agrícola en la provincia y en el país.
El ministro explicó que la producción de trigo llegó a estimaciones cercanas a las 27,9 millones de toneladas, lo que representa un récord histórico a nivel nacional y también niveles muy elevados para la provincia de Buenos Aires.
Este crecimiento estuvo impulsado principalmente por condiciones agroclimáticas favorables y rindes superiores a los promedios históricos. En ese contexto, la superficie sembrada también registró un incremento cercano al 6%, lo que equivale a unas 361.000 hectáreas adicionales destinadas al cultivo.
Sin embargo, el aumento en la producción fue mucho más significativo que el crecimiento del área implantada, lo que evidencia un fuerte salto en los rendimientos agrícolas.
Si se analiza el total del país, el fenómeno es aún más evidente: la producción creció cerca de un 50% respecto del año anterior, mientras que la superficie cultivada aumentó solo alrededor de un 6%.
Costos y rentabilidad del cultivo
A pesar de los buenos resultados productivos, el titular de la cartera agraria advirtió sobre las dificultades que enfrenta la rentabilidad del sector triguero.
Según explicó, si se toma como referencia un modelo productivo representativo del sudeste bonaerense y se mantienen rindes constantes, el margen bruto podría caer cerca de un 47% en comparación con 2024.
Entre los factores que influyen en este escenario se destacan el aumento de los costos de producción, especialmente en labores agrícolas y agroquímicos, junto con una caída relativa de los ingresos.
No obstante, el ministro señaló que los altos rindes obtenidos durante la última campaña permitieron compensar parcialmente esa caída en la rentabilidad, manteniendo resultados positivos para muchos productores.
La tecnología como desafío para el futuro
Durante la mesa redonda agro de la Fiesta Provincial del Trigo, Rodríguez también puso el foco en la importancia de la innovación tecnológica para el futuro del sector.
“El desafío actual nos obliga a adoptar nuevas tecnologías”, sostuvo, al remarcar que la competitividad del agro dependerá cada vez más de la inversión en ciencia y desarrollo tecnológico.
En ese sentido, destacó el trabajo que realizan instituciones como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y las chacras experimentales provinciales, donde se desarrollan nuevas variedades de trigo y herramientas productivas más eficientes.
Entre los avances más recientes se encuentran tres nuevas variedades registradas y otras dos en proceso de desarrollo, especialmente en trigo candeal.
Además, el ministro mencionó que las tecnologías de la información y la inteligencia artificial comenzarán a tener un rol cada vez más importante en la producción agropecuaria, lo que obligará al sector a acelerar la incorporación de innovación.
Buenos Aires, motor productivo del país
En su exposición, Rodríguez también subrayó el peso que tiene la provincia de Buenos Aires dentro del sistema agroindustrial argentino.
Según indicó, el territorio bonaerense representa cerca de un tercio de la producción nacional en la mayoría de los cultivos, mientras que su participación en los procesos de industrialización agroalimentaria puede llegar al 50 o 60 por ciento.
Los datos productivos confirman esa tendencia. Durante la campaña 2024/2025 se alcanzó un récord histórico de superficie sembrada, con 13,9 millones de hectáreas implantadas considerando los principales cultivos: trigo, cebada, soja, maíz y girasol.
Esta cifra representa un incremento de 1,9 millones de hectáreas respecto a la campaña 2019/2020, lo que refleja un crecimiento cercano al 14% en los últimos cinco años.
Calidad del trigo y producción sostenible
Otro de los temas abordados durante la mesa fue el Programa de Calidad del Trigo, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Agrario.
Este sistema analiza muestras provenientes de 45 partidos bonaerenses, de las cuales el 76% corresponde a distritos del sudeste de la provincia, una de las principales regiones trigueras del país.
El programa se desarrolla junto a las bolsas de cereales y permite construir un mapa estadístico de la calidad del trigo, basado en miles de muestras aportadas por productores.
Además, el ministro remarcó que la sostenibilidad productiva se ha convertido en un factor clave para la competitividad internacional, ya que los mercados demandan cada vez más trazabilidad, buenas prácticas agrícolas y cuidado ambiental en los procesos productivos.




