Con un sistema semihidropónico elevado, un productor de Campo Ramón apuesta a la innovación. El cultivo de morrones permite cosecha continua y mayor eficiencia nutricional.

En la sección novena de Campo Ramón, un emprendimiento familiar demuestra cómo la innovación puede integrarse a la producción agrícola local. Fernando Bravo, junto a su pareja Carla, desarrolla un cultivo de morrones rojos mediante un sistema semihidropónico elevado, una técnica que mejora el manejo del cultivo y optimiza el rendimiento.
El proyecto se lleva adelante en la chacra de su suegro, donde instalaron un sistema que combina cajones elevados, bolsas de cultivo y riego por goteo. Las plantas, provenientes de semillas de origen indio, reciben los nutrientes de forma concentrada, lo que permite un mayor aprovechamiento de fertilizantes y aportes orgánicos, evitando el encharcamiento y los problemas en las raíces.
Actualmente, el invernáculo cuenta con 572 plantas en producción. La siembra fue planificada en distintos tiempos para garantizar un esquema de cosecha continua, lo que permite mantener la venta sin interrupciones. “Voy cosechando una tanda y, cuando termina, la siguiente ya está generando frutos”, explicó el productor.
Bravo destacó que, si bien el sistema semihidropónico fue un desafío ambicioso, los resultados fueron positivos. Además, subrayó que la producción en suelo también ofrece buenos rendimientos en la tierra colorada misionera, siempre que exista acompañamiento técnico y seguimiento permanente del cultivo.
Esta experiencia forma parte de una desgrabación realizada para Canal Doce, en el marco del ciclo AgroTech, donde se visibilizan iniciativas que incorporan tecnología e innovación a la producción agropecuaria de Misiones.




